Myo (Conejo)

Myo (Conejo)

卯 · 토끼띠

Myo (卯), el Conejo, es el cuarto de los doce animales del zodiaco coreano; quien nace en su año es tokki-tti (토끼띠). En los cuentos antiguos y las leyendas populares, en las canciones infantiles y los poemas, escribe el Museo Nacional del Folclore de Corea, el conejo es una criaturita de buen corazón y ojos muy abiertos, o un animal listo dotado de velocidad. Mirando la luna, la gente lo imaginaba machacando el elixir de la juventud bajo un laurel, y el conejo se convirtió en emblema de larga vida, de la luna, de la armonía y la prosperidad de la familia — y en portavoz de los débiles.

Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr)

Horas
5:00–7:00
Mes
Segundo mes lunar
Dirección
Este
Yin–yang
Yin
Elemento
Madera

Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Composition of the Twelve Zodiac Animals (nfm.go.kr); National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr); National Folk Museum of Korea, 한국민속상징사전, «토끼띠»

Nacidos en el año del Conejo

La tradición ve la naturaleza del conejo en quienes nacen en su año: delicados, prudentes, bondadosos y sabios, se dice que tienen bien cubiertas sus necesidades toda la vida y que rara vez pasan apuros. Son de genio vivo pero rápidos para hacer las paces, mansos y generosos, afectuosos y fieles a su palabra; listos e ingeniosos, pero propensos a empezar las cosas sin acabarlas. Lo bastante desconfiados como para «tantear incluso un puente de piedra antes de cruzarlo», se dice que tienen menos suerte en el amor. Sensibles y llenos de humor, pueden brillar en las artes y, como el conejo, saltar los obstáculos de su camino y salir de los apuros con su rapidez de ingenio.

El museo añade una imagen sacada de las costumbres del conejo: todo el invierno sigue el mismo sendero trillado, pero en primavera calcula el camino nuevo más rápido y seguro para volver a casa — así quienes nacen en su año recorren el camino solitario del estudioso o del maestro, con una mente brillante y meticulosa. En el trabajo que les va se entregan con pasión y orgullo; pero si, por codicia, abarcan demasiado, todo puede torcerse de golpe, porque el conejo, ante el peligro, no da un paso atrás sino que sigue adelante. En sus relaciones con los demás son claros y ordenados.

La enciclopedia de los símbolos da también un retrato de cada uno de los cinco años del Conejo del ciclo sexagenario: quien nace en un año eulmyo (乙卯) es dulce por fuera y fuerte por dentro, un experto tenaz en su campo; jeongmyo (丁卯), artístico, sensible y devoto; gimyo (己卯), antepone el honor al dinero y le atrae lo misterioso; sinmyo (辛卯), puro y elegante, pulcro y hábil con las manos; gyemyo (癸卯), afectuoso, brillante y creativo.

Fuente: National Folk Museum of Korea, 한국민속상징사전, «토끼띠»; National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr)

Años y Seollal

El animal cambia en Seollal, el Año Nuevo coreano, no el 1 de enero: quien haya nacido en enero o en febrero debe comprobar la fecha de Seollal de su año. Fechas del calendario coreano, tal como las publica el Korea Astronomy and Space Science Institute.

Año Seollal (comienza el año)
1903 29 de enero
1915 14 de febrero
1927 2 de febrero
1939 19 de febrero
1951 6 de febrero
1963 25 de enero
1975 11 de febrero
1987 29 de enero
1999 16 de febrero
2011 3 de febrero
2023 22 de enero
2035 8 de febrero
2047 26 de enero

Fuente: Korea Astronomy and Space Science Institute (KASI), 음양력 변환 (solar–lunar calendar conversion, astro.kasi.re.kr)

El conejo en Corea

En Woncheong-ri, en el condado de Taean, el clásico Cuento del conejo (Tokkijeon) sigue vivo en los nombres de lugar: Myosaem, el «manantial del conejo», donde se lavó el hígado del conejo; Angung, el «palacio interior»; Deokbawi, donde se puso a secar el hígado. Para los vecinos que crecieron con el cuento, su pueblo es el lugar donde vivió el Conejo de la luna. En el jardín detrás del pabellón Gyotaejeon del palacio Gyeongbokgung, donde vivían las reinas de Joseon, se encuentran una figura de conejo y la imagen de un sapo: el Conejo de la luna, escribe el museo, representaba el deseo de las mujeres de vivir en el mundo de ensueño de los dioses.

Los conejos formaban parte de la vida cotidiana. Los manguitos llamados tosi, que se llevaban con el traje tradicional, eran de piel de conejo; los conejos aparecen en juguetes y artículos escolares infantiles como deseo de hijos guapos y listos que crezcan en una familia feliz; y en nuestros días el conejo de dibujos animados Mashimaro, estrafalario y descarado, se ha hecho popular en Corea y fuera de ella con el viejo placer de ver al débil vencer al fuerte.

Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr)

Símbolo y creencias

Según el Shuowen, el carácter 卯 significa conejo y también «abrirse paso a través de la tierra en primavera»: tiene la forma de una puerta que se abre a ambos lados. El segundo mes es cuando todos los seres vivos brotan de la tierra, llenos de energía yang, y las horas del Conejo, de las cinco a las siete, son aquellas en que empieza el día; por eso el Conejo representa el crecimiento de todas las cosas, la prosperidad y la abundancia, y el comienzo del año agrícola. En los cuatro pilares, 卯 significa «florecer», y su dirección es el este exacto, por donde sale el sol.

La enciclopedia de los símbolos expone lo que el conejo ha significado en Corea. Sabiduría: en los cuentos el conejo débil es el listo y el tigre fuerte el tonto. Abundancia: el conejo pertenece a la luna, que crece, mengua y renace, y cuyo ciclo se comparaba con el de la mujer, y así luna y conejo se convirtieron en símbolos de fertilidad; se creía incluso que la coneja concebía mirando la luna. Rapidez: el verbo coloquial coreano tokkida, «largarse», viene del conejo. Timidez: «como un conejo asustado», «un conejo que se asusta de su propio pedo» — y por su corazón sencillo y bueno el conejo representaba a la gente común. Lealtad: en los relatos, veloz como es, hace de mensajero y de guía. Larga vida: en la creencia taoísta el Conejo de la luna machaca el elixir de la inmortalidad.

Fuente: National Folk Museum of Korea, 한국민속상징사전, «토끼띠»; National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr)

Leyendas y cuentos populares

En el Cuento del conejo, una tortuga atrae al conejo al palacio submarino del Rey Dragón, que necesita el hígado de un conejo para curarse de su enfermedad. Al darse cuenta del peligro, el conejo no pierde la cabeza, engaña al Rey Dragón y escapa con su hígado — una lección, señala la enciclopedia, de que manteniendo la sangre fría uno se salva de cualquier apuro. En el cuento popular del conejo listo y el tigre tonto, el conejo le dice al tigre que meta su larga cola en un agujero en el hielo para pescar; el tigre se queda allí congelado y muere.

El conejo llegó a la luna, dice el cuento de Jeseokcheon, porque se ofreció en el fuego por ese dios, que lo puso en la luna para que todos lo vieran; de esa creencia viene tobwol (兔月), uno de los nombres de la luna. En Tocheon (兔遷), en Mungyeong, dice la leyenda que un conejo que corría por los acantilados mostró el camino al fundador de Goryeo, que se había perdido. Y el conejo tiene los ojos rojos, dice un cuento, porque una vez se durmió en la guarida del tigre orientada al este, huyó al amanecer cuando el tigre volvió, y luego intentó dormir de cara al sol naciente.

Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr); National Folk Museum of Korea, 한국민속상징사전, «토끼띠»

En el arte

La pintura popular muestra a menudo al conejo en la luna, machacando con mortero y mano — no arroz, explica el museo, sino el elixir de la inmortalidad — bajo el laurel cuya corteza era una medicina preciosa. Las parejas de conejos de la pintura popular expresan el deseo de una familia feliz y una vida tranquila; en otras, un conejo asustado huye de un halcón que lo mira fijamente, listo para atacar.

El quemador de incienso de celadón con tapa calada, Tesoro Nacional n.º 95, descansa sobre tres conejos: su tapa redonda es la luna, y los conejos que la sostienen hablan de afecto conyugal y del deseo de muchos hijos.

Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr); National Folk Museum of Korea, 한국민속상징사전, «토끼띠»

Compatibilidad

Tríada armoniosa (samhap)

Mi (Oveja), Hae (Cerdo)

En conflicto (wonjin)

Sin (Mono)

El Conejo, la Oveja y el Cerdo forman una de las cuatro tríadas armoniosas (samhap, 삼합; 亥卯未三合): el conejo, dice el museo, envidia el olor y la fuerza del cerdo y acepta con calma el aire lastimero de la oveja; su nariz es mitad de cerdo y mitad de oveja, y su naturaleza tiene la sencillez del cerdo y el orgullo altivo de la oveja. La enciclopedia de los símbolos añade al Perro entre los amigos del Conejo y señala al Gallo como el animal con el que choca.

El Mono es el wonjin (원진; 卯申怨嗔) del Conejo, el animal en conflicto con él: el conejo detesta el trasero rojo del mono, del mismo color que sus propios ojos — y en ningún lugar del mundo, se dice, viven conejos y monos juntos. El wonjin, explica la enciclopedia, es una mezcla de amor y de odio, el rencor que queda después de una pelea, y pesa mucho en la compatibilidad matrimonial.

Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Harmony of the Zodiac Animals (nfm.go.kr); National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Rabbit (nfm.go.kr); National Folk Museum of Korea, 한국민속상징사전, «토끼띠»