Sul (Perro)
戌 · 개띠
Sul (戌), el Perro, es el undécimo de los doce animales del zodiaco coreano; quien nace en su año es gae-tti (개띠). Como dios del zodiaco, escribe el Museo Nacional del Folclore de Corea, el perro ahuyenta a los malos espíritus que habitan en sus horas y en su dirección; como animal, es quizá el más cercano de todos al ser humano, y el símbolo de la lealtad. Una vez que ha entregado su corazón a su amo, concluye el museo, el perro nunca lo abandona — y su lealtad inquebrantable puede despertar en la gente de hoy el deseo de reflexionar sobre su propia naturaleza verdadera.
Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Dog (nfm.go.kr)
- Horas
- 19:00–21:00
- Mes
- Noveno mes lunar
- Dirección
- Oeste-noroeste
Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Composition of the Twelve Zodiac Animals (nfm.go.kr); National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Dog (nfm.go.kr)
Años y Seollal
El animal cambia en Seollal, el Año Nuevo coreano, no el 1 de enero: quien haya nacido en enero o en febrero debe comprobar la fecha de Seollal de su año. Fechas del calendario coreano, tal como las publica el Korea Astronomy and Space Science Institute.
| Año | Seollal (comienza el año) |
|---|---|
| 1910 | 10 de febrero |
| 1922 | 28 de enero |
| 1934 | 14 de febrero |
| 1946 | 2 de febrero |
| 1958 | 19 de febrero |
| 1970 | 6 de febrero |
| 1982 | 25 de enero |
| 1994 | 10 de febrero |
| 2006 | 29 de enero |
| 2018 | 16 de febrero |
| 2030 | 3 de febrero |
| 2042 | 22 de enero |
El perro en Corea
Corea tiene sus propias razas. El Jindo, un perro de caza del sur de la península, es conocido por su instinto para volver a casa, su valentía y una lealtad a su familia que dura toda la vida. El lanudo Sapsali, o sapsalgae, recordaba a los antiguos a los dioses de la montaña y a los sabios, y se creía que ahuyentaba a los fantasmas y a los malos espíritus: «ningún mal se acerca donde hay un Sapsali», dice el refrán. El Pungsan, una rara raza de caza de las tierras altas de Gaema, en la actual Corea del Norte, era tan famoso por su fuerza y su valor que se decía que «con dos perros Pungsan se atrapa a un tigre». El Daenggyeon, el perro sin cola, estuvo a punto de extinguirse por la superstición de que un animal sin cola trae mala suerte.
Los coreanos quieren a los perros desde hace mucho, y sin embargo la palabra gae, «perro», sirve también para tachar de bajo y vulgar a personas y cosas: seodanggae, maenggyeon, motdoen-gae, ttonggae y muchas más, y todo lo malo o silvestre lleva el prefijo gae- — gae-salgu, el albaricoque silvestre. Ningún otro animal, señala el museo, aparece tan a menudo en los dichos coreanos. Por listo y adorable que fuera, al perro se le trataba a menudo como un ser bajo y sucio, dejado fuera y alimentado con sobras: en el folclore coreano es a la vez símbolo de la lealtad y símbolo de la bajeza.
Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Dog (nfm.go.kr)
Símbolo y creencias
El perro guardaba la casa, cazaba y guiaba a los ciegos; pero se creía también que guardaba lo invisible, como dios doméstico y ahuyentador del mal que traía fortuna y felicidad, manteniendo alejadas la peste, los duendes y los fantasmas. En los mitos chamánicos es un perro blanco el que guía a los muertos que vuelven a la vida en su camino de regreso a este mundo — el perro como vínculo entre el otro mundo y este.
Su aullido podía ser un presagio. Las Memorias de los Tres Reinos registran que antes de la caída de Baekje los perros de Sabiseong aullaban desesperados; por eso, si el perro de la casa aullaba con tristeza, se tomaba por mala señal y se vendía al perro de inmediato, y de un perro que escarbaba la tierra sin motivo se pensaba que estaba cavando su propia tumba: se le alejaba de la casa y se celebraba un rito para pedir por la seguridad de la familia.
Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Dog (nfm.go.kr)
Leyendas y cuentos populares
Los cuentos populares y las leyendas están llenos de perros leales y justos que demuestran su fidelidad dando la vida, y por toda Corea se encuentran relatos, estatuas y tumbas que recuerdan a esos perros. Uno de ellos es el Perro de Osu, que dio la vida para salvar a su amo: en Osu-myeon, en la provincia de Jeolla del Norte, se alza un monumento al perro fiel, el Uigyeonbi, y cada abril se celebra en su honor el rito Uigyeonje, hoy una fiesta local.
Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Dog (nfm.go.kr)
En el arte
En las pinturas murales de las tumbas antiguas los perros aparecen como guardianes leales de los muertos y de sus tumbas; en la tumba de Goguryeo de Gakjeochong, la «Tumba de los Luchadores», hay un perro pintado en la pared izquierda de la cámara delantera y de la cámara principal para proteger la tumba. En yacimientos prehistóricos se han encontrado huesos de perro y figurillas de arcilla con forma de perro. En las pinturas populares el perro suele ser parte del fondo, una presencia realista y humilde detrás de las personas; en el tipo de pintura popular llamado minhwa, en cambio, su imagen se exagera, para ahuyentar a los fantasmas y la desgracia; y las escenas de caza (horyeopdo) muestran perros de caza valientes y fuertes.
A los pintores clásicos les encantaban los perros. Yi Am (李巖, 1499–?) pintó flores, pájaros y cachorros y una perra madre, y Kim Du-ryang (金斗樑, 1696–1763) un perro que se rasca, cada uno bajo un árbol. La razón era un juego de caracteres: se pensaba que el carácter del perro (戌) se parecía al de «guardar» (守, su), que se pronuncia igual que «árbol» (樹, su), así que un perro bajo un árbol significaba «vigilar contra los ladrones», y se creía que una pintura así mantenía alejados a los ladrones.
Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Dog (nfm.go.kr)
Costumbres y vida cotidiana
La carne de perro se comía tradicionalmente en Corea como alimento que da fuerzas, sobre todo en los días más calurosos del verano, los días bok, en forma de bosintang, «estofado para el vigor». Es una costumbre antigua, señala el museo, pero la polémica moderna ha llevado a los coreanos a buscar un término medio.
Fuente: National Folk Museum of Korea, The Story of the Twelve Animals of the Korean Zodiac: Dog (nfm.go.kr)
Compatibilidad
Tríada armoniosa (samhap)
En conflicto (wonjin)
El Perro, el Tigre y el Caballo forman una de las cuatro tríadas armoniosas (samhap, 삼합): en palabras del museo, el rugido del tigre, el ladrido metálico del perro y el relincho del caballo están en armonía entre sí.
La Serpiente es el wonjin (원진) del Perro, el animal en conflicto con él: en la época de celo el ladrido del perro se vuelve metálico y penetrante, y aunque la serpiente no tiene tímpanos, el sonido la conmociona hasta el punto de que una serpiente sorprendida en plena muda no puede terminarla, y muere.