Byi (Ratón)

Byi (Ratón)

🐭 · Pronunciación: Chi

El Ratón (byi) abre el ciclo de doce años de la adivinación tibetana de los elementos. En la tortuga adivinatoria se sitúa al norte-noreste, en el sector norte, gobernado por el agua, que comparte con el Cerdo. Es un signo masculino, y su elemento de la fuerza vital es el agua.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 49, 53, 66, 68

Género
Masculino
Dirección
Norte-noreste
Fuerza vital (srog)
Agua
Órgano
Riñones
Planetas
Luna y Mercurio
Horas
23:00–1:00
Mes
Mediados de invierno

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 49, 53, 66, 68, 88–89

Nacidos en el año del Ratón

Las fuentes tibetanas presentan estos retratos como advertencias, no como un destino fijado. En palabras de Gyurme Dorje, las predicciones «no se consideran deterministas, sino preventivas y prescriptivas», y a un presagio negativo se responde con ritos que «tienen el poder de anularlo».

El White Beryl, el tratado del regente Sangs-rgyas rGya-mtsho del siglo XVII, da a cada signo un breve retrato. En la traducción de Dorje: «Los nacidos en el año del ratón codician por naturaleza la riqueza ajena. Aunque no es asunto suyo, intentan moverse como ladrones en la noche, y aunque esperan alcanzar su propia felicidad, sus actos tienen el efecto contrario y les crean muchos enemigos. Desordenados por fuera y meticulosos por dentro, muestran poca generosidad con sus parientes, ni siquiera de palabra. Pero cuando sus grandes planes se han desvanecido, lograrán algunos pequeños éxitos mientras corretean de un lado a otro».

La Tibetan Astrology de Philippe Cornu traza otro retrato. Su Rata es encantadora, sociable y directa, independiente, cuidadosa con el dinero, adaptable y hábil organizadora, sensual y generosa con su familia. Pero también la llama «en realidad egoísta, calculadora y manipuladora», con «una gran agresividad interior» bajo una superficie tranquila.

Los dos retratos coinciden en el olfato del Ratón para el provecho, pero son lecturas distintas. ZodiAtlas pone primero el White Beryl porque es el propio texto tibetano, puesto por escrito en el siglo XVII; Cornu no dice de qué texto tibetano proceden sus retratos.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 11–12, 15, 21, 146; Ph. Cornu, Tibetan Astrology, tr. H. Gregor (Boston & London: Shambhala, 1997), pp. 65–66

Las fuerzas personales del Ratón

Todos los años del Ratón comparten la misma fuerza vital (srog): el agua, el elemento del norte, donde el Ratón se sitúa en la tortuga adivinatoria. Su espíritu vital (bla) es el hierro, el elemento que es «madre» del agua. Su caballo de viento (rlung-rta), la fuerza de la suerte y de la buena reputación, es la madera: el Ratón pertenece al grupo de la suerte del Ratón, el Dragón y el Mono, cuya suerte es el elemento del Tigre, la madera.

El cuerpo (lus) y el poder (dbang-thang) cambian con cada uno de los cinco años del Ratón. En el año del Ratón de Madera el cuerpo es hierro y el poder madera; en el del Ratón de Fuego, agua y fuego; en el del Ratón de Tierra, fuego y tierra; en el del Ratón de Hierro, tierra y hierro; en el del Ratón de Agua, madera y agua. El elemento del poder es el que da nombre al año.

Los nacidos bajo el signo del Ratón dependen de los cuadrados numéricos Rojo Siete, Verde Cuatro y Blanco Uno, que gobiernan también al Caballo, al Pájaro y a la Liebre.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 68–70, 92, 417; Ph. Cornu, Tibetan Astrology, tr. H. Gregor (Boston & London: Shambhala, 1997), pp. 87–91, 104

Años y Losar

El animal cambia con el Losar, el Año Nuevo tibetano, no el 1 de enero: si naciste en enero, en febrero o a principios de marzo, comprueba el primer día de tu año. Fechas del calendario Phugpa, el más usado, calculadas con el método publicado por Svante Janson y verificadas con su tabla de fechas del Losar.

Año Nombre Comienzo (Losar) Fin
1936 Ratón de Fuego macho 23 de febrero de 1936 11 de febrero de 1937
1948 Ratón de Tierra macho 10 de febrero de 1948 27 de febrero de 1949
1960 Ratón de Hierro macho 27 de febrero de 1960 15 de febrero de 1961
1972 Ratón de Agua macho 15 de febrero de 1972 4 de marzo de 1973
1984 Ratón de Madera macho 3 de marzo de 1984 19 de febrero de 1985
1996 Ratón de Fuego macho 19 de febrero de 1996 7 de febrero de 1997
2008 Ratón de Tierra macho 7 de febrero de 2008 24 de febrero de 2009
2020 Ratón de Hierro macho 24 de febrero de 2020 11 de febrero de 2021
2032 Ratón de Agua macho 12 de febrero de 2032 1 de marzo de 2033
2044 Ratón de Madera macho 29 de febrero de 2044 16 de febrero de 2045

Fuente: S. Janson, Tibetan Calendar Mathematics (Uppsala, 2014), Table 1, p. 2; E. Henning, Kālacakra and the Tibetan Calendar (AIBS/Columbia University Press, 2007), pp. 143–145

Los cinco años del Ratón

Ratón de Madera (shing-pho byi-lo). El White Beryl les atribuye una «inteligencia clara» y habilidad «en las artes y los oficios», pero dice que «sobresalen en el engaño y la mentira». Son propensos a dolencias causadas por espíritus serpiente; el texto les da una vida media de setenta y cinco años, cinco o tres hijos y siete obstáculos.

Ratón de Fuego (me-pho byi-lo). Tienen «muchos pensamientos» y «una gran avidez de riqueza y de comida», y son «hábiles para sacar a la luz los defectos ajenos»; el texto añade que «se esfuerzan por robar o matar». Prevé dolencias de estómago, fiebres y enfermedades del corazón, una vida de sesenta y ocho años y cinco obstáculos. Sin embargo, «aunque son charlatanes, en lo más hondo de su corazón saben dominarse».

Ratón de Tierra (sa-pho byi-lo). Bajos de estatura, «se complacen en matar», son indolentes y «están dotados de graves defectos», «suaves al hablar» pero «empeñados egoístamente en obtener su propio provecho». Los amenazan los trastornos de la flema y la muerte por heridas; sesenta y ocho años, siete obstáculos, un hijo.

Ratón de Hierro (lcags-pho byi-lo). «Corpulentos y perspicaces», elegantes y aficionados a los juegos, actúan «de buena fe y con buena voluntad» y encuentran «pocos enemigos». También «disfrutan peleando y sufren grandes pérdidas de riqueza», pero «restan importancia a sus propias ambiciones y respetan las de los demás», y «serán respetados por todos». Cincuenta y siete años, cinco hijos, seis obstáculos.

Ratón de Agua (chu-pho byi-lo). «Sumamente elegantes, tranquilos y serenos», pero «llenos de deseos» y dados a «la astucia y el engaño»; pueden sufrir grandes pérdidas de riqueza y de comida. Setenta y dos años, siete obstáculos, dos o cinco hijos.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 70–85, 147–154

Tiempos buenos y difíciles

Los años del propio signo, a los 13, 25, 37, 49, 61 y 73 años de edad, traen lo que el White Beryl llama «obstáculos naturales» (rang-keg). En ellos aconseja realizar acciones virtuosas, atraer la prosperidad y la larga vida por medios rituales y evitar el contacto «con quienes están de duelo o con los enfermos». Los años del séptimo signo, el Caballo, caen a los 7, 19, 31, 43 y 55 años. A los siete años hay que alejar con ritos las fuerzas adversas; el decimonoveno año es «el momento de ganar dinero»; el trigésimo primero trae el riesgo de divorcio, el cuadragésimo tercero fuerzas hostiles contra la riqueza y el quincuagésimo quinto dificultades para respirar.

Según sMon-'gro Paṇḍita, como refiere Dorje, el séptimo día del mes central de la primavera de un año del Ratón es un «día negro». Como regla general, en los meses del Ratón el día del Pájaro es negro.

Philippe Cornu añade para cada signo una tabla de días buenos y malos, que se reproduce más abajo; no indica su fuente tibetana. Para Cornu, un año de la Rata es «un año de prosperidad y abundancia», tranquilo y bueno para el progreso y la inversión, siempre que se eviten demasiados riesgos.

  • Día excelente: miércoles
  • Día bueno: martes
  • Día malo: sábado
  • Día de la base: día 20 del mes lunar
  • Día del poder: día 6 del mes lunar
  • Día del éxito: día 3 del mes lunar
  • Día de los obstáculos: día 26 del mes lunar
  • Día de la perturbación: día 10 del mes lunar
  • Día de los enemigos: día 23 del mes lunar

Según Philippe Cornu, Tibetan Astrology, tablas 26 y 27. Cornu no indica la fuente tibetana de estos días.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 115, 133, 229–231; Ph. Cornu, Tibetan Astrology, tr. H. Gregor (Boston & London: Shambhala, 1997), pp. 75–77, 178–184, pp. 178–184

La salud y los días del Ratón

El White Beryl adivina también la enfermedad a partir del animal del día. Un día del Ratón es «ligero» para los hombres y «pesado» para las mujeres, y sus enfermedades son las de las articulaciones y las hinchazones. Para las enfermedades más graves, las que muestran señales de muerte inminente, el texto añade que los ritos varían según el signo del año del enfermo.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), p. 303

El Ratón en la adivinación

En la tortuga adivinatoria el Ratón pertenece al norte, el sector del agua, los riñones, el trigrama Kham y los planetas Luna y Mercurio. Los adivinos lo consultan sobre asuntos que conciernen a «los parientes políticos y los antepasados femeninos». Abre el ciclo porque, según la tradición, Mañjughoṣa enseñó por primera vez la adivinación de los elementos en un año del Ratón de Madera, mientras el gran espíritu señor del suelo, el rey The-se, se encontraba en el norte, la dirección del Ratón. Entre los doce espíritus señores ocultos, el del Ratón es gNyan-khra.

El Ratón tiene también un lugar fijo entre los cinco tipos constitucionales. Para una persona del tipo madera, los años del Ratón y del Cerdo son años «madre»; para el tipo fuego, años enemigos; para el tipo tierra, años amigos; para el tipo hierro, años hijo; para el tipo agua, años del destino.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 49, 53, 65–66, 128

Hijos y descendencia

El White Beryl juzga un nacimiento por el signo del padre. Un padre nacido en un año del Ratón o del Cerdo y un hijo nacido en un año del Tigre o de la Liebre dan la predicción propicia llamada «árbol floreciente que colma los deseos»; con un hijo del Buey, la Oveja, el Perro o el Dragón, la predicción es «vida breve, desfavorable a corto y a largo plazo».

Visto desde el lado del hijo, un hijo del Ratón con un padre del Pájaro o del Mono tiene el propicio «océano sin fondo»; con un padre del Caballo o de la Serpiente, la predicción es vida breve. Cuando cuatro generaciones de antepasados paternos fueron todas Caballo o Serpiente, Lo-chen Dharmaśrī llama a la predicción «fijación de ataduras e impedimentos».

Para un hijo del Ratón, los meses de invierno son los delicados. Nacer en el mes del Cerdo cae en el sector de la mala salud, en el mes del Ratón en el de la muerte y en el mes del Buey en el de la tumba, «desfavorable para uno mismo y para el padre».

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 168–169

Muerte y funerales

El White Beryl hace del agua el elemento que preside la muerte cuando un difunto del signo Ratón o Cerdo reúne también las demás marcas del agua: el tipo constitucional agua, el trigrama Kham, el cuadrado numérico Negro Dos o Azul Tres, la Luna o Mercurio como planeta y tres generaciones de la familia, padre e hijo incluidos, del mismo signo. Ese cuerpo no debe enterrarse bajo tierra, «sobre todo durante el primer o el segundo mes de invierno».

La sepultura en una tumba es propicia para quien muere en un año del Ratón o del Cerdo si la mayoría de los parientes vivos son Caballo o Serpiente; la sepultura en el agua es propicia si son Buey, Dragón, Oveja o Perro. En cada caso deben concordar también los trigramas o los cuadrados numéricos. El cuerpo mismo no debe llevarse hacia las direcciones intermedias, «de lo contrario será desfavorable para los amigos».

Cuando el difunto es un Ratón, el White Beryl advierte que la influencia demoníaca puede caer sobre parientes del signo Dragón o Caballo: «cuatro parientes casados partirán en un caballo azul demoníaco». El texto prescribe entonces ritos «para dar muerte a los vengadores».

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 321–322, 337–341, 354

Ritos

Para cada lectura negativa el White Beryl da un remedio. En los años del propio signo prescribe recitaciones, como el sNang-brgyad y el Pañcarakṣā a los trece años y el Vajravidāraṇa y el Amitāyus Sūtra a los veinticinco, junto con rituales de larga vida. Las fuerzas débiles se restablecen con un rescate de la fuerza vital (srog-bslu) y con banderas de oración para el caballo de viento. Como dice el propio libro: «si los rituales adecuados se llevan a cabo correctamente, las conjunciones negativas resultarán propicias».

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 21, 229–237

Compatibilidad

Unión afectuosa (snying-nye mthun-pa)

'Brug (Dragón), Bya (Pájaro), Glang (Buey), sTag (Tigre)

Vida larga y próspera con muchos hijos

Phag (Cerdo)

La línea familiar se extingue

sTag (Tigre), Phag (Cerdo), Yos (Liebre)

Sin descendencia

rTa (Caballo), Glang (Buey)

Divorcio (bye-bral)

sBrul (Serpiente)

Unión nefasta

rTa (Caballo)

Los seis temores nefastos

Bya (Pájaro)

Ninguna relación compatible

Yos (Liebre)

El manuscrito del White Beryl da varias listas de parejas, cada una con su propio pronóstico. Para el Ratón se contradicen entre sí, y las mostramos tal como son. El Buey aparece a la vez entre las parejas afectuosas y entre las que «no tendrán descendencia». El Tigre aparece entre las parejas afectuosas y entre aquellas para las que «la línea familiar llegará a su fin», y lo mismo el Cerdo, que en otro lugar trae «una vida larga y próspera con muchos hijos». El Pájaro aparece en la tríada afectuosa Ratón–Dragón–Pájaro, donde la lámina pintada muestra en cambio un Mono, y también entre los «seis temores nefastos».

En el texto, el Ratón y el Caballo «no tienen descendencia», donde la lámina pone en cambio un Pájaro, y su unión trae «infelicidad y muchas penas». Entre el Ratón y la Liebre no es posible ninguna relación compatible: «el ratón se llevará a la cría de la liebre». Una pareja de dos Ratones tendrá «muchos hijos varones empobrecidos»; una segunda lista ve en la misma pareja «dificultad para tener hijos o para obtener riqueza».

La tabla de Philippe Cornu valora de otro modo a las parejas de la Rata. Para él el Dragón es excelente, la Vaca muy buena y la Serpiente buena, mientras que el Tigre y la Liebre son neutros; para los otros seis signos no indica nada. El propio Cornu admite que «los autores chinos, tibetanos y occidentales no están del todo de acuerdo sobre la compatibilidad».

  • Excelente: 'Brug (Dragón)
  • Muy bueno: Glang (Buey)
  • Bueno: sBrul (Serpiente)
  • Neutro: sTag (Tigre), Yos (Liebre)

Las valoraciones de Philippe Cornu (Tibetan Astrology, tabla 5). Cornu no indica para ellas ninguna fuente tibetana, y no da ninguna valoración para los demás signos.

Fuente: G. Dorje, Tibetan Elemental Divination Paintings: Illuminated Manuscripts from the White Beryl of Sangs-rgyas rGya-mtsho with the Moonbeams Treatise of Lo-chen Dharmaśrī (London: John Eskenazi & Sam Fogg, 2001), pp. 194–196, 211, 408; Ph. Cornu, Tibetan Astrology, tr. H. Gregor (Boston & London: Shambhala, 1997), pp. 73–74